Relojería Marcos Álvarez fue fundada en 1884 por Marcos Álvarez Campo. Comenzó trabajando en una relojería en La Habana como ayudante en el taller de reparaciones, y continuará su ascenso en el negocio hasta llegar a ser dueño del mismo.
Tras reunir el suficiente dinero regresa a Salas y funda la relojería, desde donde importa artículos de Francia y Suiza además de continuar con la reparación y venta de relojes.
A Marcos Álvarez le seguirán sus hijos Faustino e Inocencio, y a su vez los hijos de este último, Ana Isabel y José Marcos, que son los que continúan al frente del establecimiento hoy en día.